En las décadas de 1950 y 1960, el arte no se consideraba una profesión, sino un pasatiempo. Sin embargo, tenía la sensación de amar el arte.

 

Después de mi CEP (Certificado de estudios primarios), ¿qué hacer? Sin apoyo en mi orientación, tuve que aprender un oficio, ¿por qué no un oficio manual, fundición, fundición especial, acero, debería haber elegido el bronce!

 

Aprobé mi CAP, hice un año más especializándome en molduras. Al final de la escuela de formación profesional, dirección de la fundición. Luego el servicio militar, y al final del mismo, no se trataba de volver al infierno de la fundición.

 

Además de esto, necesita saber más al respecto.

¿Qué alternativa?

¡¡Nació !! Trabajé en esta profesión durante 38 años y luego me retiré.

 

¡Finalmente libre para tener mi tiempo! El objetivo es encontrar una actividad que me fascina, que me dé ganas de expresarme. El arte era el objetivo ideal, pero ¿qué arte?

 

Busqué una escuela de arte cerca de mí. Me apunté a una clase de escultura, entendí que tenía que insistir.

 

Después de 3 años de copias y estudios, teníamos que dar un paso adelante, ¡las ganas de crear estaban ahí!

 

Surge la idea de resaltar a la mujer en su total libertad, vistiéndola con jeans, una prenda universal y atemporal, revelando su sensualidad con gestos cotidianos, pero también creando la imaginación visual, manteniendo el realismo.

 

En 2016 conocí a Madame Norma Bessières (Pintora) durante una exposición, ella me animó a continuar y a realizar mis obras en bronce.

¡¡Eh sí !! Vuelvo a la fundición 50 años después.